3:11 p. m.

Construyendo el Etho, Pathos, Logos y D'Artagnan de un Maquero



Dress like a Mac

I love Apple’s latest television ads in which Justin Long is the cool and casual personification of the Mac. His look can easily be summarized as:

* Smart, but approachable
* Informal and casual but not slovenly
* A simple color palette of cool blues and greys
* Minimal, with no visible logos or slogans

If you want to truly show your devotion (obsession) to your beloved Macintosh, here’s how and where to get the look:
The basic outfit

Justin most often wears an unassuming outfit that consists of a solid colored hoodie, plain t-shirt, slightly-distressed jeans, and simple slip-on shoes:

1. Zip Front Navy Hoodie
BDG at Urban Outfitters
$39.99

2. Jersey Slate T-Shirt
American Apparel
$15.00

3. Distressed Blue Jeans
Levi’s at Urban Outfitters
$89.99

4. Classic Blue Slip-on Shoes
Vans at Hot Topic
$12.99

Variations


T-Shirt Colors

T-Shirt variations


Sports Blue
BDG at Urban Outfitters
$15.00

Navy
American Apparel
$15.00

Black
American Apparel
$15.00

Shirts & Sweaters


Shirt variations

Jersey Long Sleeve Leisure Shirt
American Apparel
$38.00

V-neck Sweater
American Apparel
$38.00

Shoes

Shoe variations

Black Slip-ons
Converse at Zappos
$45.00

Chocolate Monochrome Lace-ups
Converse at Zappos
$47.00

Tips to complete the look

To finish your Mac makeover, there’s a few more things to do:


Stand with your hands in your pockets a lot, but keep the thumbs out

Avoid jewelry and extra decoration. Minimal and simple is the Apple way

If you’re a guy, facial hair is okay, but keep it trimmed and neat

Paint your walls white

Smirk

Ladies?

I apologize, I don’t know a whole lot about women’s clothing, and it seems like Apple doesn’t either. Any suggestions?











10:32 a. m.

Proyecto colectivo de diseño textil



Hola, quiero invitarlas (de parte de Trista) a un proyecto que estamos llevando acabo y que la verdad necesitamos del apoyo de todas ustedes para sacar esto adelante. Échenle una ojeada al texto y cualquier duda pueden escribirme (josa@aliciamelodiosa.com) o de preferencia a aida@aliciamelodiosa.com (que no soy yo, verdad, pero ella les puede ayudar a resolver dudas). SI de plano les da hueva mandar mails, pueden marcar al taller 55319343 mi cel (0445539669581). El proyecto se cierra a más tardar el lunes o martes, así que entrenle.

un abrazo,

josa

P.D. si saben de alguien que le pueda interesar... diganle, no?

P.D. lo importante es la idea, así que a la redacción de prisa no le hagan mucho caso
____________________________________________________________

Partiendo de una supuesta y obvia correlación existente entre el vestido-sujeto, Trista se propone, no sólo observar, analizar y documentar mediante imágenes la transformación y la adaptación entre la prenda y su portador durante un lapso de tiempo determinado, sino que también buscamos participar y mediar (función lógica de un disenador de modas) el proceso.

De esta manera, se pretende observar que tanto la prenda como el sujeto están expuestos de la misma forma a un desgaste temporal, espacio-corporal, así como un desgaste psicológico.

Asimismo, queremos reflexionar sobre la importancia del disenador, pues no sólo propone una estética superficial indistinta, sino que media y juega un papel primordial en su sociedad y en la relación personal del sujeto con su vestido.

La metodología será la siguiente:

• Desarrollar un diseno único y exclusivo para el proyecto en edición limitada de 50 piezas

• Buscar los diferentes perfiles de los posibles participantes

• Una vez que se hayan escogido los participantes y que éstos hayan aceptado, se hará un pago único de 800 pesos

• Posteriormente, se les fotografía con ésta, se la llevan y la usan indistintamente durante 3 meses

• Una vez concluido este lapso de tiempo, se convoca a los participantes y se les vuelve a fotografiar con la pieza

• Partiendo del hecho que existirá un "amoldamiento" de ambos(vestido-sujeto), el disenador propondrá –según las observaciones realizadas-, ciertas modificaciones pertinentes a las piezas, devolviéndola y fotografiándola de nueva cuenta

• El proceso se repetirá un par de veces más

Al finalizar dicho proyecto, buscaremos su publicación y se invitará a todos los participantes a observar el registro fotográfico, a comentar la evolución de éste y a determinar las conclusiones.

NOTA.- nos reservamos el derecho a todo tipo de cambio concerniente a la metodología y al diseno de la prenda, así como a excluir a cualquier participante que después de haber comenzado el proyecto, no se interesen más en éste, sin devolución alguna de la cuota inicial.

7:34 p. m.

Presentación del libro de Vicente Guzmán




Estoy enviándoles la invitación para la presentación de mi pequeño libro reciente.
Me dará mucho gusto verlos por allá.
Que estén muy bien.

Dr. Vicente Guzmán Ríos

UAM Xochimilco
Universidad Autonoma Metropolitana, Mexico, D. F.

7:19 p. m.

Lo último en diseño editorial...

6:59 p. m.

Cuerpos con Luz en la Galería del Pasillo




La División de Ciencias y Artes para el Diseño de la UAM-X los invita cordialmente a la inauguración de la exposición titulada

Cuerpos con luz


Una interesante propuesta fotográfica de Cristina Adame Saharrea, alumna de la carrera de Diseño de la Comunicación Gráfica de nuestra División.

La inauguración tendrá lugar el próximo lunes 18 de junio, a las 12 horas, en la Galeria del Pasillo, ubicada en el vestíbulo del edificio de Diseño de la Comunicación Gráfica de esta Universidad.

Los esperamos

Saludos cordiales

Catalina Durán
Responsable de la Galería del Pasillo UAM-X

6:39 p. m.

Curso de Verano (Diseño y periodismo) para niños

8:00 p. m.

Discurso de Steve en la Universidad de Stanford

Discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford durante la apertura del curso. Subtítulos en español. Aborda temas como la importancia de la caligrafía para el desarrollo de la computadoras y el diseño, la educación universitaria vs preparación, el destino y el amor, entre otros temas.



Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestra graduación en una de las mejores universidades del mundo. Nunca me gradué. A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria. Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre cómo se conectan los puntos.

Dejé Reed College después de los seis primeros meses, pero después seguí por allí por libre otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo de veras. Entonces, ¿por qué lo dejé?

Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una titulada universitaria joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer. Solo que cuando aparecí decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña. Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a media noche preguntando: “Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?” “Por supuesto”, dijeron. Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día iría a la universidad.

Y 17 años más tarde realmente fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres de clase trabajadora los estaba gastando en mi matrícula. Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo. Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían conseguido a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien. En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado. En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban, y comencé a meterme en las que parecían interesantes.

No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos del depósito para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna. Me encantaba. Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.

Os daré un ejemplo: en aquella época el Reed College ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los póster, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano. Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía. Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif, sobre los espacios variables entre combinaciones de letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía. Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante.

Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, volvió a mí. Y diseñamos el Mac con todo dentro. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni tipos con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía, y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen. Por supuesto que era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase. Pero era muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.

Otra vez: no se pueden conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo — tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida.

Tuve suerte — supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados. Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30. Y me despidieron. ¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado? Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a divergir, y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte. Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria. Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido, y fue devastador.

Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dado de lado a la anterior generación de emprendedores – que había soltado el testigo en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de Hewlett Packard] y Bob Noyce [inventor del circuito integrado, Intel], e intenté disculparme por haberla fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley]. Pero algo comenzó a abrirse paso en mí — aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo.

No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado. Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida.

Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa. Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, regresé a Apple, y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia.

Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes. El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideráis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hacéis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis. No os conforméis.

Mi tercera historia es sobre la muerte.

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.

Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo — las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso — se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir al corazón.

Hace casi un año me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un barrido a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable, y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir prepárate a morir. Significa intentar decirle a tus hijos todo lo que ibas a contarles en los próximos diez años en unos pocos meses. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.

Viví todo un día con ese diagnóstico. Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vieron las células al microscopio los médicos comenzaron a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía. Me operaron, y ahora estoy bien.

Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora os puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual:

Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto.

Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro. No os dejéis atrapar por el dogma — que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand no lejos de aquí, en Menlo Park, y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años de que llegara Google: era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos.

Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número. Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autoestop si fueseis así de aventureros. Bajo ella estaban las palabras: “Sigue hambriento. Sigue alocado”. Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado. Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso.

Seguid hambrientos. Seguid alocados.

Muchísimas gracias a todos.