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"En el diseño no hay musas": Xavier Mariscal










AGENCIA REFORMA / MÉXICO, DF

Para el diseñador español Xavier Mariscal (Valencia, 1950) no existen las musas.



Sólo después de investigar, aislarse y embeberse en el trabajo, puede que surja un atisbo de ingenio, que únicamente llega en medio de toda esa atmósfera de concentración, asegura.

"Normalmente la gente de la calle, que no tiene que saber lo que es diseño, se piensa que viene alguien y dice: 'Mariscal, cuando estés inspirado me haces una silla'. Y esto es todo lo contrario al diseño", narra en entrevista.

Agarrándose el cabello al hablar, se levanta y toma una de las muchas sillas mira look diseñadas por su oficina el año pasado para la empresa Amat-3, y que ahora son presentadas en México a través de la galería Estudio Lofft (Tizapán), uno de los motivos por los que visita la Ciudad.

Con su creación en la mano, Mariscal, reconocido internacionalmente por idear a "Cobi", mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, y a "Twipsy", símbolo de la Expo Hannover 2000, cuenta que en su oficio siempre hay muchos limitantes a los que atenerse.

En el caso de este lúdico asiento, detalla, el fabricante le pidió "únicamente" un mueble apilable con una carcasa de plástico, cuatro patas de aluminio enganchadas con tornillos, y con las medidas estándar alemanas, para que cualquier trasero pueda caber en él.

"A partir de todo esto empiezas a diseñar. En realidad, ya tienes una gimnasia, una manera de trabajar, y ahí, en mitad de toda la concentración, de repente puede ser que te venga esa chispa, y a eso, si quieres, le puedes decir que es inspiración", define.

Un año de trabajo con su equipo de 30 personas le llevó a crear un respaldo lleno de agujeros irregulares y asimétricos, reminiscencia de las antiguas sillas de terraza hechas con mimbre que proyectan sombra cuando la luz se filtra entre las oquedades.

"Luego, a posteriori, me dicen que se parece a la obra de Gaudí. Pues puede ser, pero no era mi intención", dice quien conoce muy bien Barcelona y su arquitectura desde que en 1970 se trasladó a la ciudad condal para comenzar sus estudios de diseño gráfico en la escuela Elisava.

En su opinión, la clave del diseño es revolucionar, sorprenderse primero a uno mismo, y después al mercado y a la gente.

Para ser coherente en esta profesión, agrega, hay que tratar siempre de ofrecer algo nuevo, atreverse a romper con los moldes, e ir en contra de lo que dice todo el mundo.

Todo es posible, asegura. Sólo hay que plantearlo.

"No hay ninguna verdad ni única ni tampoco una verdad que dure más de tres minutos. Esto es muy fácil entenderlo si observamos el código de los científicos. Cualquier teoría es eso, una teoría, no hay nada que sea profundamente verdadero".

Sus más de tres décadas diseñando para firmas de vanguardia como Rosenthal, Swatch, Cosmic, Magis, Framestore, Moroso, Lighthouse o 3M, le han enseñado que es necesario someterse a una actualización continua.

El diseño tiene que ir evolucionando en sus formas y su lenguaje, al tiempo que van cambiando los conceptos de confort y de intimidad, indica quien ofrece hoy una conferencia magistral en la Universidad Iberoamericana, donde también se presenta una muestra retrospectiva de su trabajo.

Mediterráneo de nacimiento, acostumbrado al color y al sol, Mariscal incluye lo lúdico y lo positivo como un sello de sus creaciones. Por ello, de México, el País que mejor conoce de América Latina, valora la capacidad de las personas de saber divertirse y de reír sarcásticamente, incluso de su propia sombra.

A los diseñadores, les recuerda, ante todo, nunca olvidar que sus trabajos obedecen a una función social: mejorar un problema dado, o al menos, facilitar la vida cotidiana.

"Ésta es la esencia del diseño: proporcionar una mejora de cara a la sociedad. Todo diseño está aportando siempre soluciones. Que sea más cómodo, que cueste menos y, por supuesto, que le cueste menos al medio ambiente".

UN PRECOZ

"Diseñador todoterreno", por las versatilidad de su actividad, Xavier Mariscal inició su carrera a los 20 años.
-De niño ya dibujaba, pero su primera incursión en el mundo del diseño gráfico fue en 1971 con "El señor del caballito", una colaboración para la revista El Ciervo.
-En 1973 publicó el primer cómic underground editado en España, el cual, por orden gubernamental (todavía había dictadura franquista) fue retirado dos meses después.
-En 1977 realizó su primera exposición individual, "Gran Hotel", en la que transformó la galería en un hotel multidisciplinario en el que todo cabía.
-En 1985 fue invitado para exponer sus obras en el museo Pompidou de París y en la Documenta de Kassel.
-En 1988 el Comité Olímpico Internacional elige como mascota de los Juegos Olímpicos Barcelona 92 a "Cobi", de colores planos y líneas sencillas.
- En 1990 fundó Estudio Mariscal, ubicado en Palo Alto, en una antigua fábrica de encurtidos.
-En 1999 recibió el Premio Nacional de Diseño en España.

UNA CASITA MEDITERRÁNEA

Cansado de que los niños jueguen con casas de juguete con tejado a dos aguas, puesto que este tipo de construcciones rara vez se encuentran en el Mediterráneo, Mariscal ha diseñado una vivienda con techo plano.

El valenciano es un diseñador versátil y vanguardista que abarca casi todos los géneros: pintura, escultura, ilustración, animación, cómic, interiorismo, multimedia, arte textil, diseño gráfico e industrial.

En esta casita de playa de juguete, que bautizó con el nombre de Villa Julia, eligió como material el cartón, porque es mucho más barato, además de ser plegable y efímero para niños que sólo lo usarán durante uno o dos años.

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