Mostrando las entradas con la etiqueta Concurso de Tipografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Concurso de Tipografía. Mostrar todas las entradas
5:25 p.m.

Al pie de la letra


eltiempo.com / carrusel
Mayo 8 de 2008

Colombia tiene tanto talento que hasta da letras y no nos referimos a García Márquez ni a nuestros destacados escritores, sino a un hombre que se inventó una tipografía 100% colombiana.

Carrusel habló con el diseñador César Puertas, quien próximamente estará lanzando al mundo un tipo de letra con sabor criollo: la 'obliqua'.

En Colombia no se han creado muchas tipografías propias, "porque nuestra cultura no ha permitido que se desarrolle este mercado, preferimos piratearlas, cosa que impide el avance progresivo de las artes gráficas, entre ellas, la tipografía", como afirma César Puertas, diseñador gráfico y creador de varias fuentes.

Sin embargo hay un caso destacable que saca la cara por el continente, se trata del maestro argentino en diseño gráfico Rubén Fontana; quien inspiró a César por su trabajo tipográfico mientras asistía a un seminario de artes gráficas llevado a cabo en 2004.

Cuando César asistió a la conferencia de Fontana, ya estaba avanzado en su carrera como diseñador gráfico, pero aún no sabía cuál era el camino que iba a tomar profesionalmente.

En la universidad siempre le gustó bosquejar letras con diseños innovadores, en el colegio cada vez que había una exposición, él prefería colaborar haciendo las carteleras, pues así tenía la posibilidad de escribir utilizando sus diseños personales, pero fue hasta que vio el trabajo de Fontana que se decidió por la tipografía.

En 2004, cinco años después de finalizar su carrera, César estaba decidido a crear una tipografía, sentía que para lograrlo debía especializarse y fue cuando aplicó para ganarse la beca Monotype, que exigía como requisitos una carta explicando los motivos por los que se solicitaba la beca, el porqué se consideraba merecedor de la misma y una hoja de vida que lo acreditara como diseñador gráfico.

Un tiempo después de enviar los documentos, le respondieron que había sido elegido ganador, pero tuvo un problema, por ser aspirante internacional no tenía derecho a la totalidad de la beca, sino a un cuarto de ella, que no le alcanzaba para estudiar en la universidad de Reading, donde él quería.

César no se rindió y decidió seguir trabajando en su sueño, estuvo vinculado un tiempo con la Procuraduría General de la Nación como asesor de diseño gráfico, en el 2007.
Nunca abandonó la idea de crear una fuente, razón por la que en las noches trabajaba en la elaboración de Obliqua, primera tipografía con proyección internacional desarrollada por César.

Se obsesionó con su nueva creación y tomó la decisión de enviar su proyecto a la misma fundición donde había aplicado para la beca, esta vez los resultados fueron favorables, Obliqua había clasificado y fue aceptada para formar parte del grupo de tipografías de una de las empresas más grandes del mundo.

Para que un tipo de letra sea aceptado por una fundición tipográfica, debe cumplir con ciertos requerimientos, pues le hacen un análisis y es sometida a una prueba de legibilidad, por eso Monotype le exigió a César que enviara una muestra de su tipografía escribiendo con ella la palabra hamburgefontsiv, que es utilizada en este tipo de pruebas para detectar la calidad estética de la letra.

Posteriormente le enviaron un acuerdo de licencia, que definía los compromisos que debía adquirir con la empresa y que lo comprometía a entregar finalizada la familia tipográfica, que consta de 8 variaciones, antes de julio, mes en que empezaría a ser promocionada entre clientes y consumidores de fuentes alrededor del mundo.

Con Obliqua, César espera abrir un mercado para los tipógrafos colombianos que desean sumergirse en el apasionante proceso de diseñar un nuevo tipo de letra.

Considera "que no es una fuente del sistema, como las que vemos todo el tiempo en Word" y espera que los amantes de las artes gráficas y las empresas interesadas en su trabajo empiecen a valorar la tipografía colombiana y a considerarla de competencia a nivel mundial.

César Puertas está trabajando en otras tipografías, Urbana, que está inspirada en el diseño de las letras de los buses bogotanos y Bolívar, que utiliza los manuscritos del Libertador como guía.

Sobre la última tipografía diseñada César opina que "Bolívar es un intento por darles a las personas letras humanizadas que tengan personalidad y estilo propio, espero tenga una gran acogida dentro y fuera del país".

1:30 a.m.

Discusión sobre la película Helvetica


La División de Ciencias y Artes para el Diseño de la Universidad Autónoma Metropolitana invita a:


Proyección del documental Helvetica
del director Hary Hustwit

Mesa redonda en torno a la Helvética con:
Paco Calles, Gabriel Martínez Meave,
Jorge Medrano y Uzyel Karp


jueves 7 de febrero 2008 / 12:00 h.


Auditorio Jesús Virchez
Edificio de Diseño de la Comunicación Gráfica
Universidad Autónoma Metropolitana - Unidad Xochimilco
Calzada del Hueso 1100, Col. Villa Quietud, Coyoacán, D.F. México

1:25 a.m.

Teoría tipográfica

Por Peter Bil'ak


¿Alguna vez escuchó una conversación entre dos diseñadores de
tipografías? Hasta la persona más paciente, ajena al tema y
bienintencionada, se sentirá anonadada, e, incómoda, pedirá perdón
sonriendo y buscará la salida más cercana. Los diseñadores
tipográficos, al igual que los programadores de computadoras, los
bioquímicos clínicos, los entomólogos y los científicos agrícolas, se
caracterizan por utilizar una jerga incomprensible y por una devoción
incondicional a su actividad; lo que los separa, no obstante, es la
aparentemente escasa trascendencia de sus debates. Nosotros, los
diseñadores de tipografías, estamos convencidos de la importancia
fundamental de nuestra profesión para la sociedad, pero no nos
arriesgaríamos a hacer una huelga para probar cuán indispensables
somos en realidad. No hay duda de que las fuentes, como los cartuchos
de tinta y los repuestos de lapicera, son prácticas y cumplen una
función, pero el público las da por sentadas y en general no las tiene
en cuenta.

Escribir sobre fuentes es tan difícil –y poco frecuente– como hablar
sobre ellas. Pocas veces se publican artículos sobre diseño de
tipografías fuera de las revistas especializadas, quizá porque son
demasiado técnicos. (El desarrollo de la tipografía siempre ha estado
estrechamente vinculado al de la tecnología de la reproducción. )
Escribir sobre fuentes y tipografía en los medios masivos es poco
frecuente, inclusive en los Países Bajos, un país reconocido por el
gran desarrollo de su cultura tipográfica; lo es menos todavía en
otros países en los que el diseño de fuentes aún aguarda
reconocimiento. Sin embargo, y esto es sorprendente, entre las
ediciones del New York Times del año pasado aparecen seis artículos
sobre tipografía, y hasta la revista satírica semanal neoyorquina The
Onion publicó un trabajo sobre el tema, Helvetica Bold Oblique Sweeps
Fontys (Helvetica Bold Oblique arrasa con los Fontys), lo que confirma
el creciente interés del público por el diseño de tipografías. (Por
supuesto que el artículo, en el que se cuenta la historia del ganador
de un concurso anual de fuentes ficticio, se publicó junto a otras
«noticias» como «Agente secreto avergonzado no puede explicar la
presencia de vendedor de aspiradoras en el Salón Oval», lo que quizá
nos dé una mejor perspectiva del verdadero interés del público general
en los asuntos relacionados con la tipografía.)

Desde la perspectiva de alguien ajeno a la profesión, ¿qué hay para
debatir sobre la tipografía? Los estudios sobre legibilidad causaron
una confusión total, incluso entre los diseñadores de tipografías. Las
evaluaciones estéticas o interpretativas de tipografías son, en el
mejor de los casos, imprecisas, y en lo que atañe a la funcionalidad,
todo diseñador insiste en que su fuente funciona mejor. Lo que nos
lleva a una pregunta más amplia: cómo definir los criterios que hacen
que una fuente sea buena. El diseñador de fuentes francés
Jean-François Porchez responde: «Yo me baso en un único criterio
simple: una fuente buena satisface las necesidades del sujeto». Esta
respuesta ambigua centra la atención en el problema de cómo puede un
diseñador diseñar una fuente si no controla al sujeto. ¿Significa esto
que debemos tener una biblioteca infinita de tipografías para
satisfacer a un número infinito de sujetos? ¿Funciona una fuente
determinada mejor que otra fuente determinada? La falta de valores
claros es peligrosa y, junto con la naturaleza eminentemente técnica
del debate, impide que la tipografía reciba la atención que se otorga
a otras formas de arte.

Parecería que algún tipo de teoría ayudaría a facilitar el debate; al
fin y al cabo, toda disciplina que se precie tiene al menos una.
Inclusive tratados oscuros como Ludology Theory (Teoría de la
ludología) o Theory of Honest Signaling (Teoría de la señalización
honesta) ofrecen sistemas completos de conocimientos reconocidos,
separados de la práctica concreta y que ayudan a explicar parte de la
esfera de trabajo. Una teoría puede elevar el nivel del debate además
de formular el marco de éste. El diseño tipográfico, empero, por su
propia naturaleza, parece resistirse a los intentos de establecer una
teoría que lo incluya. No es una actividad intelectual, aunque está
basada en la expresión de la persona y en su capacidad de
exteriorizarla formalmente. Aun si existiera una teoría, no sería muy
útil, ya que el diseño tipográfico está determinado por la práctica.
Podrán existir instrucciones detalladas del tipo «cómo hacer», pero no
pueden considerarse principios abstractos o generales para la creación
de tipografías.

Las definiciones de «fuente» en el diccionario por lo general hacen
referencia al proceso de imprenta, y si bien también se reproduce de
otras maneras, la esencia de la tipografía es su capacidad de ser
reproducida. Las fuente son esencialmente semiproductos: no tienen
significado hasta que se los utiliza. Y si bien las fundidoras de
tipos y los distribuidores a menudo les asignan adjetivos descriptivos
antes de su utilización, en realidad las nuevas fuentes son como hojas
en blanco. Pueden usarse para representar cualquier cosa y, del mismo
modo que los fabricantes de papel no tienen control sobre lo que se
escribe en él, los diseñadores de tipografías no son responsables de
lo que las fuentes comunican. Esto no significa que las elecciones de
fuentes sean puramente arbitrarias, sino que las fuentes adquieren
significado únicamente mediante su uso y que las juzgamos no sólo por
el modo en que encajan en nuestras clasificaciones de fuentes, sino
por cómo se relacionan con nuestras propias experiencias.

Hasta ahora, puse énfasis deliberadamente en el aspecto de las
fuentes, corriendo el riesgo de separar el proceso de desarrollo de
una fuente del proceso técnico de producción. No obstante, espero que
hayamos aprendido la lección valiosa del movimiento británico de Artes
y Oficios, que se centró precisamente en la imposibilidad de separar
el diseño del oficio. El diseño es uno de los elementos que determinan
la calidad de la tipografía, pero también debe tenerse en cuenta y
respetarse la función de ésta. Por medio de conocimientos sobre
proporción, equilibrio y convenciones ópticas, el diseñador de fuentes
puede lograr su objetivo, sea una mejor legibilidad, exactitud
histórica o una expresión original. En última instancia, el debate
actual sobre tipografía se limita al aspecto de resolución de
problemas. Esto también explica cómo se crearon muchas tipografías
exitosas: fueron soluciones creativas a problemas de diseño o
tecnológicos existentes.

Sin embargo, francamente, las fuentes presentadas en la colección
Typotheque no resuelven problemas. No había problemas para resolver.
Podría argumentarse que la principal motivación de su creación fue la
misma que la de cualquier obra de arte: la necesidad de crear, de
expresarse.

Si bien en la actualidad no es muy frecuente debatir sobre tipografía
con el público general, parece haber un aumento moderado del interés
sobre tipografía entre ese público. (Hace poco me comentó un escritor,
un «tipófilo» confeso, que se quedaba hasta altas horas de la noche
analizando la anatomía de las fuentes.) Quizás este interés por la
tipografía pueda atribuirse a un nuevo nivel de autoconciencia, un
intento de comprender hasta los elementos más pequeños de nuestra
existencia. Del mismo modo que el objetivo de la investigación del ADN
es identificar la ubicación y función de todos los genes humanos, el
estudio de las tipografías puede considerarse un intento de comprender
el aspecto formal de la unidad más pequeña de la palabra escrita. Y
así como hay escépticos que argumentan que la investigación del genoma
no encontrará respuestas sobre la verdadera naturaleza del
comportamiento humano, quizás el estudio de las tipografías no revele
nada sobre la comunicación real. No obstante, un debate informado
acerca de esta esfera frecuentemente marginada podrá ayudar a centrar
la atención de los profesionales e inspirar al público general.

Ésta es una traducción de un texto que ha aparecido en el libro The
Quarantine Series Book, Amsterdam 2005

Distribuido por Ernesto Gutierrez Cortes imagostudium@gmail.com

8:02 p.m.

Bases para participar en Tipos Latinos 2008, Tercera Bienal de Tipografía Latinoamericana


Las bases para participar en Tipos Latinos 2008, Tercera Bienal de Tipografía Latinoamericana, ya están disponibles en http://www.tiposlatinos.com para consultar y
descargar.

Esta edición de la Bienal presenta novedades importantes:

A las categorías ya conocidas se suman dos más: Familia (sistema de
dos o más variables) y Diseño con fuentes latinoamericanas (trabajos
que utilizan fuentes diseñadas por tipógrafos latinoamericanos) . La
presencia de la primera evitará la disparidad en la extensión de los
trabajos de una misma categoría, al tiempo que la inclusión de la
segunda ampliará el espectro de participantes y brindará un panorama
del alcance concreto del desarrollo tipográfico latinoamericano en
el contexto del diseño gráfico y la comunicación visual.

Orientamos nuestro esfuerzo a garantizar el anonimato de los autores
de cada trabajo, con el fin de asegurar una selección clara y
transparente: se han establecido nuevos requerimientos para la
presentación de las láminas y hemos renovado el proceso de
inscripción.

Designamos también el jurado, conformado por un representante de
cada sede: Alejandro Lo Celso (Argentina), Luciano Cardinali
(Brasil), Ignacio Martínez (Colombia), Luciano Vergara (Chile),
Francisco Calles (México), Candelaria Moreno (Perú), Vicente
Lamónaca (Uruguay) y Juan Carlos Darias (Venezuela).

Queda entonces abierta la convocatoria para participar en la Bienal
Tipos Latinos 2008, y comenzamos a recorrer el camino hacia el
evento de diseño tipográfico más importante de Latinoamérica.

A su disposición para responder a sus consultas e inquietudes, los
saludo cordialmente.


Francisco Calles
~~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~
Tipos Latinos | México
http://www.tiposlatinos.com
~~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~

12:19 a.m.

Desvestirme de palabras..